En los últimos años la carrera del diseñador e interiorista Cristian Preece ha ido en alza. El «sello Preece» lo ha llevado a alcanzar el éxito no tan sólo en nuestro país, sino que ha logrado traspasar fronteras, ganando, poco a poco reconocimiento internacional con la realización de decenas de proyectos en Miami e incluso transformándose en un referente en el mundo del interiorismo y la decoración en países de Latinoamérica dónde ha sido expositor. Hoy a sus 42 años y con 15 años como profesional realiza un recorrido por la rúa de su vida profesional y cómo su intuición lo llevo a elegir el camino correcto.

Cómo nace tu pasión por el diseño?

Mi pasión por el diseño viene de toda la vida, siempre me gustó esta cuestión, pero nunca le había puesto nombre a esto, pero siempre tuve una cierta fascinación por la estética, por los espacios, por los lugares. Desde chico iba a un restaurante y siempre me llamaba la atención los muebles, la disposición de las cosas, la iluminación, lo mismo con los departamentos piloto, me encantaba ir a mirar como ponían las cosas y con los objetos de diseño también. Siempre tuve una fascinación con el diseño con los objetos y con la estética y como estos en conjunto con la iluminación u orientación de las cosas iban generando sensaciones en mí y con el tiempo me di cuenta que esto significaba: interiorismo.

Estudiaste primero arquitectura, ¿qué motivó el cambio de carrera?

Me metí a estudiar arquitectura en la Universidad Finis Terrae, los dos primeros años era común de arquitectura y diseño y después opté por arquitectura y seguí en arquitectura. Estuve 3 años y en un minuto me di cuenta que no era lo mío, no me gustaba esta cosa macro, esta cosa del emplazamiento de casas o edificios, me gustaba esta cosa más íntima, esta cosa más chiquitita. Yo sentía que tal vez no era capaz de entender la arquitectura, quizás me quedó grande en ese minuto y fui más fiel a mi sexto sentido a esta fascinación que tenia de chico, por eso decidí cambiarme a diseño de ambientes y objetos, me convalidaron los ramos y seguí en esa carrera.

¿Quiénes han sido tu inspiración a la hora de diseñar los espacios que creas?

Mi inspiración son los clientes y las mismas marcas. Entender a esa persona o a esa marca, entender su identidad, su esencia, eso es lo que me inspira. Todos somos distintos y básicamente cuando uno desarrolla un proyecto tiene que fijarse en la esencia de la marca si es comercial y de la persona hay que entender el alma, la columna vertebral, el núcleo de la persona. Una vez que yo entiendo a la persona y a la marca es donde salen los mejores resultados, si no logras entender a la persona, su esencia o cómo le gusta vivir es imposible que el proyecto que estás desarrollando quede bien.

¿Cómo te defines como interiorista?

Me defino como un profesional que trato siempre de poner al cliente en el centro, fijarme en lo que sea mejor para ellos. Me gusta generar experiencias memorables, me gusta que cuando uno habite un hogar diseñado por nuestra oficina se quede con algo que le llame la atención, que viva una experiencia distinta a otros lugares que habitúa a ir. Nuestros diseños son atemporales y eso tiene que ver con el uso de materiales nobles y de una paleta de colores neutra. Trato siempre de no seguir la moda sino más bien ser tendencia y generar experiencias de diseño.

¿Cómo el sello Preece se plasma en tus proyectos?

El sello se plasma porque en cada proyecto dejo una parte de mi alma, de mi vida, de mi pasión, de mi experiencia. Me pasa que mucha gente dice ‘esto lo hizo Cristian Preece’ y eso me fascina, que ese sello se sienta y ser perciba y que muchas personas quieran vivir bajo la firma de esta marca tanto en proyectos inmobiliarios como de decoración.

Y ¿cómo te defines como persona?

Me defino como una persona muy apasionada, muy intensa. Me gusta vivir la vida a concho, me gusta aprovechar las oportunidades que me ha entregado la vida y esas tomarlas y compartirlas. Me gusta mucho compartir mi trabajo, no sólo en la parte de diseño, también lo que he aprendido en términos de madures. Lo hago en mis redes sociales comparto mi trabajo, ideas, tips y también reflexiones. Es un poco tratar de inspirar a otros a que se atrevan a hacer lo que les gusta, lo que les apasiona. Uno generalmente tiende a repetir patrones de otros, tiende hacer lo correcto, lo que hay que hacer o lo que el resto te dice y me encanta inspirar a otros a que hagan lo que quieran, a que sean honestos con ellos mismos, que gocen la vida y agradezcan siempre.

¿Pensaste alguna vez alcanzar el reconocimiento que en estos años has ganado?

Nunca me lo imaginé, soy una persona que va por la vida no haciendo cosas por un reconocimiento, sino que voy por convicción, voy por pasión, voy porque me gusta y yo creo que eso si ha traído reconocimiento o si ha traído consecuencias positivas. Yo creo que cuando uno va por la vida haciendo lo que le gusta de manera honesta trabajando duro y compartiendo la vida te va retribuyendo y eso siento es lo que ha ido pasando a lo largo de mi carrera profesional y de mi vida, pero nunca me lo imaginé de verdad estar donde estoy jamás jamás. Nunca me imaginé que siendo diseñador iba a lograr ser tan feliz y eso solamente siguiendo mi instinto, mi corazón, siendo honesto conmigo mismo.

En algunas ocasiones has manifestado que no fue fácil el camino… hubo críticas de por medio ¿Cómo te sirvieron? ¿Qué es lo que sacas en limpio de ese periodo?

Yo encuentro que ningún camino es fácil en la vida, los caminos fáciles son una lata y uno no se siente orgulloso ni satisfecho. Ha sido un camino de abajo en términos profesionales. Tuve la tremenda oportunidad de estudiar en un colegio bueno que me dio muchas herramientas en términos de manejo social, de idiomas y de conocimientos increíbles y eso se lo agradezco a mis papás. Tuve la oportunidad de estar en la universidad y hacer un master en España, pero llegue a Chile y partí de abajo, atendía restaurantes, después pasé a trabajar en una empresa que vendía materiales de construcción y después me fui a una inmobiliaria donde partí ayudando al arquitecto, eligiendo materiales y terminé formando un área de interiorismo de la inmobiliaria y luego mi oficina. Todo ha sido paso a paso y obviamente que ha habido críticas, errores en el camino, pero de eso he aprendido muchísimo. Ahora miro hacia atrás y la verdad que todo lo que me ha pasado, todas las críticas, errores que cometí y que seguramente cometo ahora y seguiré cometiendo son parte del aprendizaje. Creo que uno nunca termina de aprender y no me considero en la cima de mi carrera bajo ningún punto de vista, creo que falta mucho y tengo muchas ganas de seguir aprendiendo, de seguir compartiendo y enseñando

Hoy tu buen gusto ha traspasado fronteras ¿Cómo lograste alcanzar un reconocimiento internacional?

Se ha dado de a poco, paso a paso, creo que en la vida uno tiene que ir lento pero seguro, no ir a tontas y a locas, no creer o querer comerse el mundo de un día para otro, puede ser un objetivo final ser el mejor, a mí me falta mucho, pero me gustaría algún día llegar a serlo y eso también ha ido manifestándose fuera de Chile. Estamos con hartos proyectos en Miami, es a todo pulso, estoy hecho bolsa, es mucho trabajo, es mucho esfuerzo, pero tiene una recompensa gigante ver la cara de las personas cuando le entregas sus proyectos. Ahora también estoy realizando charlas fuera de Chile, he realizado ya en Ecuador y me llamaron de Perú, entonces yo creo que de a poco se ha ido dando esa internacionalización. Me sigue mucha gente de Ecuador, Uruguay, Argentina, Colombia y eso me llena de orgullo. Tengo 42 años, salí a los 27 de la Universidad, ósea es muchísimo tiempo, no es de la noche a la mañana, estoy orgulloso de mi trabajo que ha sido como de hormiguita así que si hay alguien que esté saliendo de la Universidad leyendo esto no crea que es de la noche a la mañana, o que es suerte, todo en la vida se puede conseguir con trabajo, esfuerzo, siendo honesto, no hacerle daño al resto, aplaudir al de al lado cuando le va bien, humildad, las cosas en la vida se logran con mucha humildad.

¿Cuál es tu consejo para las personas que quieren renovar sus espacios? ¿Por dónde partir?

Hay que partir con un autoanálisis y no ver lo que está haciendo el vecino, sino, verse a uno mismo, entender que hay cosas que te acomodan y otras no y ser honesto con uno mismo y de ahí partir. Creo que, si no tienes los medios para hacer todos los cambios de una vez, hay que hacerlo con calma y renovar espacio por espacio y partir por el que más les incomoden. El diseño tiene que ser una herramienta que te facilite la vida, si hay algo que te incomoda es porque no está funcionando y no es para ti, es como la ropa si hay algo que no te queda no es para ti y tienes que dejarlo ir y tienes que volver a ponerte una prenda nueva.

Puedes ver más de los trabajos de Christian en su Instagram @cristianpreece

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