Parece ser que un simple recuerdo muchas veces trae consigo lo mejor del futuro. Cuando la arquitecta Paula Basulto quiso reencontrarse con su profesión, tras un período de pausa por viajes y maternidad, al mismo tiempo se reencontró con un elemento tradicional que formó parte de su infancia y que hoy la transforman en un de las más destacas diseñadoras emergentes de la región del Bío Bío bajo el alero de su propio estudio, Purpurea Deco. Se trata del mimbre y escuchamos la historia en sus propias palabras.

«Purpurea nació cuando quise reencontrarme con la arquitectura. Estuve un rato como stand by y llegó la pandemia también y en ese momento me empecé a preguntar cómo quería volver yo a la arquitectura. Dentro de este proceso también vivimos un cambio de casa con mi familia y cuando empecé a decorar quería cosas de mimbre, cosas como con las que crecí y me di cuenta de que en Concepción no habían elementos de mimbre que fueran un poco más allá de lo clásico y ahí vi un nicho. Dos de las cosas que siempre me encantaron son el diseño y la iluminación entonces empecé investigar el mimbre, las fibras, de dónde viene, cuáles son los tipos de arbustos, etc. y decidí yo diseñar las lámparas y otros elementos y así ha ido creciendo la cosa».

Esta decisión también fue impulsada por sus viajes a Chimbarongo, ‘la capital mundial del mimbre’, donde se dio cuenta que las tradiciones están en decadencia y vio como una misión rescatar el legado.

Conversé con los artesanos, me metí en las profundidades de Chimbarongo para no quedarme con lo típico de pasar por la carretera, parar, comprar, seguir, porque hay mucho más. Los que mantienen la tradición son pocos, porque los hijos, nietos, sobrinos, etc. ya estudian, tienen sus carreras profesionales o técnicas y se van y no hay quién siga el legado y el mimbre es un patrimonio nacional y debemos ponerlo en valor. Al mismo tiempo se dio todo el boom del ratán y la fibra natural en el mundo del interiorismo y me embarqué en este viaje que ha sido maravilloso porque descubrí que es lo que realmente me gusta y me apasiona», detalla.

Lo mismo está haciendo hoy con una línea de textiles que trabaja en colaboración con artesanas de La Ligua, localidad también famosa por sus telares.

«Así como con el mimbre, también hay un asunto pendiente con la fibra textil en Chile. Tenemos un sinfín de artesanas que hacen trabajos maravillosos pero siempre vemos más verde el pasto del vecino, que en México, que en Perú, etc. pero es cosa de ver justo aquí, tenemos una cantidad de cosas increíbles que tenemos que rescatar y valorar como país», indica la diseñadora.

Estilo Purpurea

El nombre de este emprendimiento viene de uno de los arbustos que se utiliza para la elaboración de mimbre.

«En arquitectura todo tiene que tener un fondo, un porqué, un vínculo, un concepto y por eso también nace el nombre de purpurea y al mismo tiempo, Cada elemento tiene que tener un enganche con la marca de ahí los nombres de las lámparas por ejemplo, como la sarga , que es un rama que no crece pareja y que inspiró uno de mis diseños, luego está la salix, que es otro tipo de rama y así, todo se va uniendo para que tenga un sentido y esté todo de la mano con el mimbre y lo natural», explica Paula.

Paula define sus diseños como clásicos, pero siempre en la búsqueda de algo más.

«Mis diseños son clásicos, se trata de conservar el legado y la tradición, pero con una vuelta que permita llevarlo a lo pictórico, al diseño, a instalaciones y no quedarnos en lo clásico del mimbre que teníamos cuando chicos como la sillita con mesita, el canasto, etc., quiero ir más allá porque se puede hacer, el mimbre es una fibra súper elegante y al mismo tiempo, de gran calidad, que dura eternamente. Cuando tú tienes un proyecto, que es como una guagua, tienes que enraizarte con las ideas que tienes y meter mano, trabajar, elegir las cosas y crear con pasión, estar en todo el proceso», comenta con vehemencia.

Esta emergente figura del campo del diseño ha visto como su negocio ha ido creciendo por el pedido de sus propios clientes y ha pasado de vender no sólo un elemento, sino que colecciones que permiten desarrollar una decoración completa, por lo que hoy además presta asesorías de interiorismo e iluminación y trabaja con varios maestros para hacer las instalaciones. Al mismo tiempo desarrollar diseños a pedido para conservar la exclusividad que caracteriza a su marca.

«Me reencontré con la arquitectura de una manera que me fascina y sueño con que esto siga creciendo, tener un lugar establecido para reunirme con mis clientes y mostrar mis trabajos y seguir poniendo en valor nuestro patrimonio», cierra feliz Paula Basulto la arquitecta y diseñadora tras Purpurea deco.

Puedes revisar más de sus trabajos en su web www.purpureadeco.com o en su Instagram @purpurea.deco

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