La sustentabilidad es quizás hoy por hoy el tema más en boga en el mundo de la arquitectura y el diseño, es que la crisis climática ha ido acelerando procesos con el fin de proteger el entorno y aprovechar de mejor manera los recursos disponibles, fundamentalmente la energía y el agua, pero ¿Qué es una casa sustentable?

Para resolver estas dudas Revista Rúa Salón se comunicó con uno de los estudios líderes en este tipo de viviendas a nivel nacional, Nido Arquitectos y una de sus fundadoras, la arquitecta UVM y diplomada en arquitectura sustentable y eficiencia energética Sofía García.

La profesional nos explica que existen distintos rasgos que pueden identificar a una casa como sustentable, el primero y más reconocido es el del consumo energético ¿Cómo cuidamos nuestro entorno, el medio ambiente y nuestros recursos económicos? En resumen ¿De qué forma hacemos un uso eficiente de todos nuestros recursos?

«En una casa podemos ver la sustentabilidad desde distintas miradas, desde el diseño y la construcción, de sus materiales, desde su uso, su consumo energético, desde su impacto ecológico y/o social en un lugar, etc. Y puede que sea muy sustentable en algunos parámetros y en otros aspectos absolutamente no», indica.

Sofía dice que la sustentabilidad busca la armonía entre nosotros y el medio ambiente, para promover una permanencia saludable en el tiempo.

«En este ámbito considero que la eficiencia energética es un concepto clave, esto significa buscar el equilibrio entre lo que realmente necesitamos y lo que podemos consumir, tanto del medio ambiente como de nuestros propios recursos. El concepto de energía comúnmente, en este rubro, lo asociamos a la energía material, externa, conceptos de electricidad, agua, calefacción, etc. Pero también hay que contemplar nuestra energía humana. Como nos relacionamos con nuestras casas desde el punto de vista que beneficie nuestra energía personal».

¿Me acomodan los gastos de uso de electricidad, agua, calefacción? ¿Me acomodan los gastos de mantenciones? ¿Me acomodan las escaleras? ¿Me acomoda el tiempo y/o dinámicas de limpieza? ¿Paso frío y/o calor en la casa? ¿Mi casa es salubre? ¿Puedo mantener el orden? ¿Me acomodan los espacios de la casa? ¿Mi baño vislumbra limpieza de renovación? ¿Mi cocina promueve buenos hábitos de alimentación? ¿Mi dormitorio fomenta un buen dormir?

Esas son algunas de las preguntas que ella nos invita a realizarnos para que cada uno pueda cuestionarse en referencia al propio habitar de nuestras casas.

«En síntesis, mi forma de habitar mi casa ¿me consume o me vitaliza de energía?¿Cuánto tiempo tengo que invertir en mi casa para vivir en ella? Esto incluye las horas laborales que implican para pagar los créditos, los gastos en uso, el tiempo invertido en limpieza, en mantenciones, etc. Versus cuanto tiempo puedo disfrutar de mi vida en ella. Para que una casa sea sustentable debe tener un requerimiento mínimo energético tanto en su planificación, en su construcción como en su uso diario», detalla la arquitecto.

DE VUELTA A LO BÁSICO

Cuidar nuestros hábitats y la naturaleza es hoy una prioridad para muchas personas, lo que al mismo tiempo impulsa a tener una mejor calidad de vida. Esa conexión con el medio ambiente nos permite aprovechar mejor nuestras propias energías y eso es la importancia de la sustentabilidad en la arquitectura y el diseño, pues finalmente cuidar nuestro entorno y la naturaleza es cuidar de nosotros mismos.

En este sentido el retorno a los inicios, a buscar soluciones en lo sencillo es prácticamente la base de esta nueva tendencia y camino arquitectónico.

«Pienso que la sustentabilidad en las casas es prácticamente un sinónimo de sencillez, es volver a lo básico, a la raíz, como fue la arquitectura vernácula, una simple respuesta arquitectónica a las necesidades de un hábitat. Son los mismos elementos de la naturaleza que tenemos a nuestra disposición los que deberían definir la forma de la casa. Cosas tan obvias como que, si hay exceso de calor, tenemos que protegernos del sol o si es una zona de mucha lluvia, tenemos que dejar que escurra el agua. La manera en que circula la energía de nuestro entorno hay que respetarla y mantenerla para evitar un sobre esfuerzo energético. No podemos estancar el agua, no podemos aguantar el peso de la nieve, no podemos frenar el viento, etc. Y para qué sobre-esforzarnos en ellos. La naturaleza es quien nos guía y a quien nos adaptamos. Lo más sencillo es mirarla y conocerla», expresa enfáticamente Sofía

Esos mismos elementos son los que ponen en valor al momento de enfrentar un proyecto en Nido Arquitectos y eso los ha llevado a consolidarse como referentes nacionales en este tipo de materias.

«El principal concepto que utilizamos en los proyectos es observar el lugar, como se desplaza el sol, como es el terreno, su pendiente, el viento, el clima, la lluvia, su vegetación, etc. Estudiamos sus características, sus virtudes y sus problemáticas para acoger una casa. Y no sólo físicamente del lugar, sino también en el ámbito social. Es importante conocer la mano de obra disponible y la capacidad de ella, los materiales que manejan, los materiales disponibles en el lugar. No queremos hacer proyectos complejos con personas que no son capaces de ejecutarlos de la manera correcta para cumplir los objetivos propuestos», comenta Sofía, quien agrega que el mandante y sus formas son la otra guía fundamental.

«Nos gusta conocer a quien nos da el encargo y sus anhelos de proyección y de estilo de vida, haciendo el esfuerzo por educar tanto durante el manejo de la construcción como por la forma de habitar una casa para fomentar estilos de vida benéficos y saludables», agrega.

Otro concepto importante que consideran a la hora de diseñar y llevar a cabo un proyecto es el uso de los materiales. Sofía nos cuenta que «cada material por sí solo no es ni bueno, ni malo, en su conjunto, en la orientación correcta pueden crear atmosferas muy eficientes en temperatura, en sonido y en armonía con el lugar».

MITOS VERDADES Y ERRORES

No es un misterio, la sustentabilidad es un concepto muy amplio y que muchas veces genera confusión.

«Considero que el principal error es aplicarlo a través de términos específicos. Lo que comúnmente escuchamos al respecto son el uso de ventanas termopanel, los paneles solares, energía eólica, reutilización de aguas, cubiertas vegetales, etc. Esos son elementos puntuales que pueden ser un aporte hacia una mayor sustentabilidad, estos no logran abarcar el concepto global en sí. Los elementos por sí solos no hacen las casas sustentable», analiza la arquitecta.

Otro ejemplo muy común en el campo de los mitos o errores es la energía fotovoltaica. Así lo resume Sofía.

«Agregar un panel solar en términos económicos es bastante elevado. Pongámonos en el caso de que la inversión la recuperamos en unos 15 años dependiendo de distintos factores. La vida útil del panel puede durar entre unos 20 a 30 años y después el panel en desuso no tiene ninguna función más que transformarse en basura no reciclable, es decir energía estancada. Lo que es cierto, en todo caso, es que no hay nada más eficiente que adquirir la energía de manera comunitaria, lo mismo que el agua potable, el manejo de aguas negras y grises, etc. Pero estas modas ecológicas hacen que todos quieran tener más energía aún y generalmente de manera individual, cuando lo que necesitamos no es tener más energía, sino que cambiar los hábitos a los que estamos acostumbrados para necesitar menos».

Conoce el proyecto estrella de Nido Arquitectos en el campo de la sustentabilidad en el papel digital de Revista Rúa Salón.

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