Un referente en las sombras en busca de llevar la arquitectura al máximo nivel, un artista que logró conectarse con la libertad para alcanzar inspiración. Difícil es encontrarlo en los medios masivos e incluso localizar un retrato de este arquitecto en un buscador web puede ser un verdadero desafío, sus obras rara vez llevan el típico cartel de «proyecto desarrollado por…», pero… hablan por sí mismas.

Lejos de las luces por opción personal, Pedro Caparrós se ha transformado básicamente en un verdadero referente de la arquitectura regional del Bío Bío gracias a sus diseños únicos y pensados en la calidad de vida de cada uno de sus clientes.

Su estudio, en el que trabaja junto a otros 10 arquitectos, actualmente está desarrollando más de 30 proyectos paralelos y a decir verdad es una oficina bastante atípica en diversos aspectos. El primero sería que realizan una gran diversidad de proyectos arquitectónicos, desde edificios habitacionales, viviendas, condominios industriales y de segunda vivienda, así como, edificaciones con nuevos programas de uso en áreas de renovación urbana que son el nuevo desafío.

En segundo término podemos decir que también son algo diferentes porque no tienen oficina física y hace alrededor de 15 años que trabajan de manera online (la pandemia no les complico el sistema habitual de trabajo), lo que les permite trabajar en todo el territorio nacional e incluso en el extranjero sin tener que hacer ningún tipo de acomodo especial.

Tercero, son un equipo en que cada arquitecto es coautor y responsable de la obra y se genera una armonía y compromiso profesional.

Y cuarto, tal como ocurre con su fundador, es difícil encontrarlos en la web, salvo su Instagram, donde muestran algunos de sus proyectos y otros que los inspiran, pero no tienen página web y los trabajos nuevos se generan por el reconocimiento de lo proyectado y construido como por la recomendación del trabajo y asesoría prestada.

Pero todo esto tiene que ver también con el estilo de vida de Pedro Caparrós, que hace más de una década decidió cambiar la lógica de un estudio tradicional de arquitectura para disponer del tiempo para poder crear y pensar en las estrategias correctas, contra la corriente de los tiempos actuales,…»a veces, en la arquitectura, la velocidad es enemiga de la perfección», indica.”

«Decidí cambiar mi estilo de vida por completo, no tener oficina FORMAL, tener la libertad suficiente para poder moverme, viajar y tomar proyectos en otras ciudades. Disfruto de mi tiempo libre, pues creo que para poder hacer arquitectura tienes que estar tranquilo, sino te empiezas a repetir, a copiarnos internamente y repetir formulas ante encargos distintos. Pienso que nosotros como equipo aún tenemos una manera artesanal de imaginar la arquitectura y esto es bienvenido e irrenunciable, sin embargo hemos incorporado todas las últimas tecnologías de representación y de diseño, como el método de coordinación BIM. A pesar de que hemos ganado premios en bienales y concursos de arquitectura y otros reconocimientos de nuestros pares, nos gusta mantenernos vigentes pero no sobrexpuestos», reflexiona el profesional que ha diseñado y renovado algunas de las obras más emblemáticas de la ciudad de Concepción como el edificio Torre del Este, El Paseo Inmaculada (ex colegio Inmaculada, original de Duhart y Goycoolea), los nuevo colegios Inmaculada Concepción, Madres Dominicas, la Maternelle del Colegio Charles de Gaulle, el edificio de Cardimed o la Recuperación del Palacio Hirmas.

Es que Pedro no sólo vive de la arquitectura, sino que la arquitectura es su vida.

«Yo me entrego. Me apasiono hasta el día de hoy con lo que hago. Hace un tiempo me preguntaron cuál era mi hobbie y yo dije, no tengo… pero todos tienen un hobbie, me replicaban y mi respuesta fue simple, mi hobbie es hacer arquitectura. Voy cambiando de target permanentemente y eso es muy entretenido y desafiante. En definitiva soy un privilegiado, yo respiro arquitectura todo el día y afortunadamente tengo una familia que me apoya y me acompaña en este camino. Nunca pensé que iba a poder vivir de mi «hobbie», que a la vez es mi profesión, soy muy afortunado y aunque puede ser agotador ver tantos temas distintas en paralelo, es lo que me apasiona y tengo la libertad para hacerlo», comparte el arquitecto.

«La libertad que busco en el desarrollo de un proyecto se refleja en mis dibujos. Si ves dos proyectos y comparas nunca pensarías que es el mismo arquitecto. Tratamos de evitar copiarnos a nosotros mismos, mantener un producto que sea único y siempre en función del cliente», agrega.

En términos de casas habitacionales, tema que lo apasiona profundamente, Pedro comenta, en una entretenida conversación que tuvimos en un reconocido café penquista que también contó con su asesoría, que, «cuando tú diseñas una casa el cliente confía en que lo que tú vas entregar va a ser el resultado de sus aspiraciones, de sus sueños, una casa es un tema no menor, tiene que ver con enfrentar la idea de familia de las múltiples maneras que la concibe la sociedad actual, con una casa se puede destruir una familia , por ejemplo, puedes aumentar el roce, generar falta o exceso de intimidad y eso empieza a distorsionar las relaciones».

Caparrós arquitectos ha diseñado todo tipo de viviendas, incluso algunas con más de 2 mil metros cuadrados construidos y en estilos que incluso lo obligan a volver a abrir sus libros.

«Las casas no son objetos, no son aparatos. No es una foto, es una experiencia. Creo que la casa también es reflejo de la historia de quienes la habitan, no puede ser todo nuevo y eso tiene mucho valor. En las casas antiguas había fotos de las familias, de los abuelos en las paredes, hoy eso es raro, como kitsch, pero para mí es la muestra de una historia de familia importante que tiene que ser parte del diseño».

Por eso el estilo de Pedro y su equipo es también complejo de definir y claro que de igual manera eso es un tanto atípico. Si bien guarda ciertas líneas comunes, cada uno de sus proyectos es único y guarda relación con el objetivo para el cual es construido. Quizás un concepto que puede englobar su funcionamiento pueda ser uno que el mismo nos aporta durante la conversa: «la artesanía de los detalles y tratar de proyectar en simple temas muy complejos».

El arquitecto abordó conceptos que él toma en cuenta al momento de enfrentar un proyecto arquitectónico. Luces, sombras, materiales y la conversación de la construcción con su entorno son fundamentales para Caparrós y puedes revisarlo en nuestra Revista Digital.

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