La luna es el único satélite natural de la tierra. Se encuentra en relación síncrona con nuestro mundo, siempre mostrando la misma cara hacia el planeta, eso y otros factores como su mágica luz la han hecho en un polo de admiración para el hombre durante milenios, Su prominencia en el cielo y su ciclo regular de fases han hecho de la Luna un objeto con importante influencia cultural desde la antigüedad, tanto en el lenguaje como en el calendario, el arte o la mitología y ¿cómo no? la arquitectura.

Su etimología, de origen latín, explica mucho, luna significa “la que ilumina” y eso sin duda es fuente de inspiración. Ya volviendo a nuestros días son muchos los que ven en la luna una energía especial y única. Una de esas iluminadas es Monserrat Buale, la arquitecta detrás de Moon Design, un estudio de interiorismo que destaca en Santiago de Chile y se ha ido abriendo paso en otras regiones gracias a su diseño contemporáneo con fuerte influencia de iluminación.

Monserrat siempre quiso ser arquitecta, desde pequeña estuvo metida en ese mundo por su padre, quien hacía construcciones de de tiendas, centros comerciales, hoteles, entre otros negocios. Pero también había algo en su interior que la llamaba.

“Hay una pasión súper interna, mía, con respecto a la estética, a la búsqueda de la belleza, con disfrutar de las cosas bonitas y siempre he admirado mucho lo que el hombre es capaz de hacer a través de la arquitectura”, señala la interiorista a Rúa Salón, haciendo, sin querer, otro guiño a la blanca bola que ilumina las noches y cómo ha inspirado a los arquitectos del pasado.

Tras completar su carrera de manera destacada comenzó realizando arquitectura residencial durante muchos años, hasta que al empezar a involucrarse en en el diseño de la parte interior de esas construcciones que planificaba conoció un nuevo amor.

“Los últimos años que hice casas me empecé a meter a desarrollar la parte interior, es decir, las cocinas, los baños, los espacios comunes y me empezó a gustar mucho eso de entrar en el detalle más chico, que no tiene nada de chico finalmente, porque es una pega bastante intensa, pero es a una escala menor a trabajar una casa, los tiempos de trabajo y de procesos son distintos, los tiempos creativos son distintos, me enamoré de eso y comencé a adentrarme en el mundo del interiorismo” , comenta Monse.

“La experiencia de hacer casas fue preciosa, aprendí mucho sobre proporciones, sobre materiales, me encantan las casas, yo amo la arquitectura, pero ya metiéndome en el mundo del interiorismo empecé a descubrir que había un espacio donde yo podía trabajar, donde yo podía aportar que me enriquecía bastante, donde trabajas más al detalle, cómo se diseñaban los muebles, como era la materialidad, como eran los colores, los revestimientos, etc. Eso es fascinante”, recuerda y explica.

AL RITMO DE LA LUNA

Su rúa en el mundo de la arquitectura y el diseño parece estar conectado con la luna y especialmente con su luz. Es que Monse en un punto de su carrera decidió precisamente especializarse en iluminación. Tras completar sus estudios trabajó en una reconocida tienda en Santiago, encargada del área de proyectos, pero finalmente la luna la volvió a llevar al camino independiente que siempre quiso llevar y así nació Moon Design, hace ya más de una década.

Pero ¿qué significa la luna para ella? ¿Por qué eligió ese nombre para su oficina?

Tenía que ver con la energía de la luna, con la luz de la luna, y con el diseño, con lo importante que es la luna para mí, me gusta observarla, la disfruto, siento su energía y creo que por ahí partió el tema del nombre del estudio, además me gustaba también como sonaba fonéticamente “, cuenta la iluminadora.

En este camino la arquitecta ha hecho un trabajo autodidacta importante, inspirándose fundamentalmente en las tendencias internacionales, especialmente de referentes de Italia, Francia y España, cuyo impacto es trascendental. Eso y su constante estudio la ha llevado a conseguir un estilo que encanta a muchos.

“Siempre he dicho que no tengo un estilo muy definido, lo que si tengo es una cierta predilección por algunos materiales, me gusta mucho el uso de la madera, del mármol, de las piedras, todo lo que tenga que ver con lo que se pueda trabajar a mano, me gusta utilizar cosas que estén diseñadas de manera artesanal, a mano. De alguna forma se trata de volver a lo esencial y usar texturas que sean cómodas, agradables, suaves al tacto, confortables. Desde ese lugar el estilo se puede ir definiendo como un estilo básicamente contemporáneo, pero no lo encasillaría en ninguna tendencia, pero sí es contemporáneo, aunque suelo utilizar ciertos elementos antiguos que permiten enriquecer un proyecto”, nos explica, antes de pasar a otra de sus pasiones, la iluminación… (sí otra vez la luna baila sin querer)

“La Iluminación, es sumamente importante y no sólo la que uno puede lograr con equipos de iluminación artificial, sino también la iluminación natural. Siempre trato de rescatar la iluminación natural propia del lugar y potenciarla en la medida de lo posible y eso se acompaña de lámparas de diseño, equipos de iluminación que no sean invasivos, cosas que no te encandilen, que no generen reflejos que sean incómodos en las obras de arte que estamos exhibiendo, que sea una luz cálida y confortable, porque también creo que la atmosfera que puede generar la iluminación en un proyecto es sumamente importante. Puedes tener un proyecto hermosamente decorado, pero si está mal iluminado es incómodo y es algo que uno como que no percibe, no sabe qué es lo que causa la incomodidad, y tiene que ver con esa atmósfera lumínica que se puede generar y por eso es importante ver las temperaturas de color con las que se puede trabajar y otra serie de elementos que para mí resultan fundamentales a la hora de encarar un proyecto de interiorismo”, dice la arquitecta.

Monserrat también destaca que, “jamás he hecho un proyecto, por ejemplo, sin cambiar las lámparas. Llevo súper de la mano el diseño con la iluminación y por lo mismo, cuando se pueden incorporar lámparas de diseño al proyecto de todas maneras es algo que le da un plus, le da un cierto carácter y cualidad.

ENFOQUE INTEGRAL

En Moon Design los trabajos se abordan de manera integral. Se comienza por planimetría, luego render en 3D, las conversaciones con los clientes y una vez definido el diseño los muebles los fabrica su propio equipo de mueblistas y la obra propiamente tal la trabaja otro equipo de maestros.

“Trabajamos en paralelo con la confección de muebles y la obra más ‘gruesa’, todo supervisado por mí. Yo me preocupo de la parte de diseño y obra y tengo otros arquitectos y diseñadores que ven la parte producción, que dibujan, hacen los renders, etc.”, revela.

Por otra parte, el trabajo en equipo e integral le ha permitido crecer de manera consistente y permitirse soñar.

 

“Yo en este minuto estoy estudiando mucho, buscando inspiración, investigando sobre nuevas materialidades y formas de hacer las cosas que aún están en pañales en nuestro país. Me interesa que mi oficina siga creciendo, ojalá poder expandirnos fuera de Santiago, hemos hecho algunos proyectos en regiones y me encanta. Me gustaría meterme en el rubro hotelero, generar nuevos desafíos a la oficina y para mí. Nuestra idea es siempre hacer cosas distintas, marcar diferencias”, cierra Monserrat Buale, la enamorada de la luna detrás de Moon Design.

Puedes revisar algunos de sus más emblemáticos proyectos en nuestra revista digital

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