Con experiencia en proyectos residenciales, infraestructura, arquitectura para la salud y remodelaciones, Pedro Garzón Laclabere ha orientado su práctica hacia el desarrollo integral y la coordinación técnica. Su trabajo combina una mirada atenta al contexto, herramientas de modelación y una forma colaborativa de ejercer la arquitectura.
Pedro Garzón Laclabere entiende la arquitectura como un proceso que comienza mucho antes de la obra y continúa hasta su materialización. Con experiencia en proyectos residenciales, de infraestructura y de arquitectura para la salud, además de remodelaciones, ha orientado su práctica hacia el desarrollo integral y la coordinación técnica, combinando una mirada atenta al contexto con herramientas de modelación y una forma colaborativa de ejercer el oficio.
Su interés por el diseño apareció temprano y siempre estuvo ligado al hacer.
“Más que la arquitectura, lo que me interesaba era el diseño, la creatividad y la innovación. Empecé jugando, armando LEGO y Meccano. Además, como mi papá es constructor, desde chico estuve ligado a las obras”.
Su ingreso a arquitectura no fue inmediato. Primero estudió diseño durante un año, mientras buscaba definir un campo profesional entre la gráfica, la publicidad, el diseño y el espacio. Posteriormente ingresó a la carrera de arquitectura en la Universidad Andrés Bello, donde encontró en los talleres una manera de encauzar esas inquietudes.
Sobre esa transición entre la formación académica y el ejercicio profesional, explica.
“La universidad te despierta los distintos matices de la profesión, pero la verdadera manera de desarrollarse es a través de la práctica. La experiencia es la que más me ha cultivado como profesional”.
Comenzó su recorrido profesional en oficinas vinculadas a programas y escalas diversas.
Participó en proyectos de arquitectura para la salud, desarrolló detalles constructivos para infraestructura aeroportuaria y posteriormente colaboró con el estudio de Enrique Browne en el proyecto Rascacielo WIP. Estas experiencias le permitieron conocer distintas metodologías y comprender las exigencias técnicas de obras de mayor complejidad.
Durante la última década ha mantenido una colaboración sostenida con Triangular, oficina liderada por Tomás Swett Amenábar y Gabriel Díaz Riadi, especializada principalmente en proyectos residenciales. Actualmente combina ese trabajo con colaboraciones junto a WMR Arquitectos y el desarrollo de proyectos independientes.
Más que un camino definido por una sola oficina, su recorrido ha estado marcado por la integración a equipos diversos, desde donde ha consolidado una práctica centrada en el desarrollo, la coordinación y la resolución de los proyectos.

Arquitectos: Triangular
Arquitecto Colaborador: Pedro Garzón Laclabere
Superficie : 240m2
Fotografía: Denise Heirman
Desarrollar el proyecto
Una parte importante del trabajo de Garzón Laclabere ocurre entre la idea inicial y las decisiones que permiten llevarla a la obra. Una parte importante del trabajo de Garzón Laclabere ocurre en ese tramo que conecta la idea inicial con la obra. Es allí donde ha ido definiendo su especialidad.
“Dentro de la profesión existen distintos perfiles. Yo he ido enfocando el mío hacia el desarrollo de proyectos de manera progresiva, desde la cabida y el anteproyecto hasta los detalles constructivos”.
Para abordar ese proceso trabaja con metodología BIM y desarrolla sus proyectos en Revit. La modelación tridimensional permite concentrar información, revisar encuentros entre sistemas y detectar posibles interferencias antes de iniciar la construcción. El uso de familias y componentes parametrizados se adapta a los criterios técnicos y gráficos de cada oficina con la que colabora.
Más que una representación visual, el modelo funciona como una herramienta de coordinación: integra dimensiones, materialidades y soluciones constructivas, facilitando la comunicación entre arquitectura, especialidades y obra. También permite actualizar la información de manera integrada ante cualquier modificación del proyecto.
Pero el método comienza antes del software. Frente a un nuevo encargo, Pedro procura establecer una conversación directa con el cliente.
“Primero me gusta reunirme con él y entender qué necesita, para qué quiere desarrollar el proyecto, si lo va a habitar y qué busca conseguir. Después vienen el lugar, el contexto, el emplazamiento y el recorrido del sol, siempre coordinados con el presupuesto y las materialidades”.
Con esa información define prioridades, alcances y etapas de trabajo. Parte de su labor consiste también en traducir las variables técnicas con claridad, para que el cliente comprenda el proceso y participe en las decisiones.
Su experiencia temprana en obra reforzó una preocupación que atraviesa su práctica: la viabilidad. Costos, plazos y sistemas constructivos no aparecen como restricciones posteriores, sino como parte del diseño.
“Me interesa la innovación que se puede llevar a cabo. Una arquitectura que tenga valor técnico, que pueda construirse y que entregue espacios habitables de mejor calidad”.

Arquitecto: Pedro Garzón Laclabere
Construcción: Constructora Del Fundador
Superficie : 10.000m2
Fotografía: Nicole Boettcher
Distintas escalas, un mismo método
Su experienci reúne proyectos residenciales, comerciales, industriales y de infraestructura. Entre sus trabajos independientes destaca el edificio residencial Rincón del Cerro 4, desarrollado en Antofagasta, una obra de 10.000 metros cuadrados que marcó una etapa relevante en su recorrido profesional.
Asumir un proyecto de esa escala le permitió integrar arquitectura, desarrollo inmobiliario y construcción. Su portafolio incluye también proyectos realizados junto a Triangular en esa ciudad, como Edificio CP1 y Townhouses CP, además de viviendas y colaboraciones residenciales en diferentes zonas del país.
La diversidad de encargos ha exigido adaptar sus procedimientos, manteniendo un mismo criterio: comprender las particularidades de cada obra y definir sus soluciones con la precisión que exige su construcción.

Arquitecto: Pedro Garzón Laclabere
Construcción : Constructora Aplomo
Superficie : 25m2
Fotografía: Denise Heirman
En los últimos años ha profundizado además en remodelaciones de viviendas, cocinas y espacios interiores. Su interés por este campo fue gradual: al comienzo prefería desarrollar los proyectos desde cero, pero con el tiempo encontró en las preexistencias un desafío distinto
“Ahora me encantan las remodelaciones porque son mucho más difíciles. Tienes elementos existentes y durante el proceso te encuentras con cosas que no estaban en los planos iniciales”.
Intervenir una construcción existente exige levantar información, reconocer estructuras e instalaciones y determinar qué elementos deben conservarse, corregirse o reemplazarse. Las condiciones que aparecen durante la obra obligan a revisar decisiones y adaptar las soluciones.

Arquitecto: Pedro Garzón Laclabere
Construcción : Joaquin Pau
Superficie : 24m2
Fotografía: Denise Heirman
Dentro de esta línea se encuentran las remodelaciones de las cocinas GM y JM, ambas en Santiago, y la intervención de una vivienda en Laguna de Aculeo. Esta última le permitió descubrir que renovar una casa también puede significar recuperar aquello que la hace propia.
Una vez terminada la intervención, la propietaria volvió a recorrer y habitar la vivienda. Su reacción reveló que el alcance del proyecto iba más allá de la transformación material: el espacio renovado recuperaba recuerdos asociados a su vida familiar.
“Fue como darle oxígeno a un proyecto que estaba muerto y volverlo a construir, pero sin perder su significado. Eso es lo bonito que tienen las remodelaciones”.
Para Pedro, la escala modifica las herramientas y los equipos involucrados, pero no la responsabilidad sobre las decisiones. Tanto en un edificio como en una intervención acotada, el desafío está en encontrar una respuesta coherente con las condiciones existentes y las necesidades de quienes lo habitan.


REMODELACIÓN ACULEO | PAINE | 2026
Arquitecto: Pedro Garzón Laclabere
Construcción: Constructora Aplomo
Superficie : 170m2
Fotografías: Denise Heirman
Una práctica colaborativa
La colaboración es una constante en su carrera. Garzón trabaja junto a oficinas, arquitectos, constructoras, especialistas y proveedores, integrándose en distintas etapas según los requerimientos de cada encargo.
“Me gusta trabajar con personas que saben más que yo, con profesionales que tienen más experiencia, y también con generaciones jóvenes que llegan con otras herramientas. Seguir aprendiendo es una parte importante de mi trabajo”.
Finalmente, entre una línea y un muro, la arquitectura adquiere forma. Es en ese recorrido donde Pedro reconoce el sentido de su trabajo: participar en cada decisión que transforma una idea en un espacio habitable.


Arquitectos: Triangular
Arquitecto Colaborador: Pedro Garzón Laclabere
Superficie : 240m2
Fotografías: Nico Saieh








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